Patatas, 4 ó 5
Ajo, un diente
Leche 3/4 de litro
Nata 3 cucharadas
Sal, pimienta y nuez moscada
Queso rallado, parmesano o gruyer
Calentar el horno a 180 grados
Pelar las patatas y cortarlas en rodajas de medio centímetro de espesor. Ponerlas en una cacerola con la leche y llevarlo a ebullición, con la sal, la pimienta y la nuez moscada, también el ajo, mantener el hervor 10 minutos, las patatas estarán translúcidas pero no hechas. Poner la preparación en un cacharro de horno, ver si está bien de sal. Añadir la nata y cubrir con el queso.
Hornear por lo menos 40 minutos para que se acaben de hacer las patatas y se gratine.
En casa de mis padres las patatas se freían como para tortilla y luego se mezclaban con bechamel, se cubrían con queso y se gratinaban. La cebolla fritita le iba muy bien mezclada con las patatas.