Calabacines 4
Limones 1
Sémola 160 gr
Aceite
Cubito de caldo, 1
Cebolla tierna
Vino blanco, medio vaso
Curri 1 cucharadita
Hierbas, romero, orégano, una cucharadita
Hierbabuena, o albahaca fresca para adornar
Pasas para adornar
Se lavan los calabacines se les quitan unas tiras de piel a lo largo y se cortan en pedazos de unos 5 cm. Se vacían los trozos de calabacín guardando el interior. Los pedazos se ponen en un cacharro de horno con un chorrito de aceite.
Se disuelve el cubo de caldo en agua caliente y se echa sobre la sémola, se cubre el recipiente. El mismo volumen de sémola que de líquido. El resto se guarda.
La cebolla se pica y se sofríe, se añade la carne de calabacín reservada y picada, una cucharadita de curri y otra de hierbas, sal y pimienta.
Se le añade también un poco de raspaduras de limón y albahaca picada, o menta, y se une a la sémola, se rellenan los calabacines, se pone en el fondo del cacharro un chorrito de aceite y el resto del caldo y se mete en el horno 30 minutos.
Se sirve frío adornado cada copita de calabacín con una pasa y hojas de menta o albahaca.