sábado, 17 de marzo de 2012

Pescada al horno

Una pescada de1.500 gr. 
Tomates medianos (optativo) 
Patatas medianas 2 (optativas)
vino blanco corriente (de brik)
un chorrito de aceite

Se pone el horno a 200 grados, se forra la bandeja del horno con papel de plata, se echa el aceite y se ponen encima la pescada, los tomates y las patatas. 30 minutos.
En ese tiempo no da para que se hagan unas patatitas en rodajas en el fondo de la bandeja de horno pero si para que se rematen si están medio fritas en una sartén, con el fuego no muy fuerte para que se pongan blanditas sin tostarse, como para tortilla de patatas. 
Sí se harían unos tomates cortados por la mitad, se le quitan las semillas y se les pone un poquito de aceite perejil y ajo picados, eso se llama a la provenzal.
Tía Pili pone al horno unas patatas medianas, cortadas por la mitad, lavadas pero sin pelar, pone sal gorda en una mitad y la restriega con la otra, eso si se hace en media hora y queda la media patata asada con una costra brillante, no me preguntes por qué.



Da para cuatro personas.  

Pechuga de pavo gigante

Pechuga de pavo gigante al horno (5 kilos)
Cebollas 2
Aceite o manteca de cerdo para untar por fuera
Coñac para inyectar un par de cucharadas
Vino blanco corriente, taza y media
Sal

El horno se pone a 150 C, se cortan las cebollas en anillas y se ponen sobre la bandeja del horno, encima la pechuga inyectada con el coñac y embadurnada de manteca de cerdo. Se calcula el tiempo de horno a razón de una hora por kilo, la última media hora el horno se puede apagar pero se mantiene cerrado. Antes de que la cebolla se tueste se le añade por lo menos una taza de vino, puede ser corriente, de brik. No abrir el horno para mirar, se vigila desde fuera, solo se abre la puerta del horno una vez para añadir el vino, si no pierde calor. Si la pechuga se tuesta demasiado es que el horno no está a 150 grados..
La pechuga estará mucho mejor al día siguiente que recién hecha porque fría se trincha mejor y porque hay que dejar que los jugos se distribuyan por dentro. Para la salsa no hay más que pasar por un pasapuré la cebolla y el caldo de la bandeja. Nada de triturarlo en una turmix porque se emulsiona la grasa; lo bueno es dejarla reposar, que suba la grasa y poder quitarla de la parte de arriba con una cuchara, o con una jeringa grande, salarla y servir la salsa caliente con el pavo.
Ésta receta puede que no le sirva a muchos pero a mí me regalan todas las Navidades un pavo que pesa entre 18 y 22 kilos, lo tengo que despiezar y comermelo por etapas con ayuda de la familia, eso sí, es exquisito. Las patas, de mas de dos kilos cade una se guisan igual, sobre todo la misma temperatura de horno (150º) y ua hora por cada kilo.